martes, 12 de septiembre de 2017

Taller de escritura

TALLER DE ESCRITURA

OBJETIVOS DEL CURSO

–  Desarrollar y activar la imaginación mediante la capacidad de narrar a través del juego y la invención.
– Proponer lecturas de diversos autores como medio de aprendizaje individual de las técnicas narrativas en la obra de los escritores elegidos.
– Adquirir fluidez verbal y claridad y eficacia a la hora de expresar las ideas (independientemente de que a qué materia se  refiera).
– Trabajar estructuras literarias y técnicas narrativas con un marcado carácter práctico dirigido a la escritura de textos propios.
– Facilitar un espacio de diálogo que estimule el intercambio de textos, inquietudes y preferencias literarias.
CONTENIDOS
Nociones básicas sobre los diferentes tipos de textos.
Narración y descripción. Aspectos gramaticales y ortográficos.
Características del cuento como género literario. El narrador: sus puntos de vista. Estructura del relato. Argumento. Tono. Voz narrativa. Estilo. Personajes. Los diálogos. El tiempo y el espacio.
La creación a través de las imágenes, los sentidos y las emociones.
Las emociones y la Literatura. Construcción y transmisión.
Dudas habituales. Errores frecuentes.

METODOLOGÍA
Propuestas de escritura quincenales
Coordinación e intercambio permanente
Participación activa sobre las propuestas de trabajo seleccionadas
Sugerencias de lecturas
Intercambio con otros participantes si el alumno así lo requiriera.

domingo, 16 de julio de 2017

Tipos de narrador

TIPOS DE NARRADOR

   El narrador es un personaje creado por el autor que tiene la misión de contar la historia. Hay diferentes tipos de narrador según la información de que dispone para contar la historia y del punto de vista que adopta.

EN 3ª PERSONA
NARRADOR OMNISCIENTE (que todo lo sabe). El narrador omnisciente es aquel cuyo conocimiento de los hechos es total y absoluto. Sabe lo que piensan y sienten los personajes: sus sentimientos, sensaciones, intenciones, planes…
   “La mañana del 4 de octubre, Gregorio Olías se levantó más temprano de lo habitual. Había pasado una noche confusa, y hacia el amanecer creyó soñar que un mensajero con antorcha se asomaba a la puerta para anunciarle que el día de la desgracia había llegado al fin”. (Luis Landero. Juegos de la edad tardía)

NARRADOR OBSERVADOR. Sólo cuenta lo que puede observar. El narrador muestra lo que ve, de modo parecido a como lo hace una cámara de cine.

   “Luego se habían metido poco a poco las dos y se iban riendo, conforme el agua les subía por las piernas y el vientre y la cintura. Se detenían, mirándose, y las risas les crecían y se les contagiaban como un cosquilleo nervioso. Se salpicaron y se agarraron dando gritos, hasta que ambas estuvieron del todo mojadas, jadeantes de risa.” (R. Sánchez Ferlosio. El jarama).

EN 1 ª PERSONA

NARRADOR PROTAGONISTA. El narrador es también el protagonista de la historia (autobiografía real o ficticia).

   “Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a media noche, en un tren distinto del que había anunciado, y no me esperaba nadie. Era la primera noche que viajaba sola, pero no estaba asustada, por el contrario, me parecía una aventura agradable y excitante aquella profunda libertad de la noche”. (Carmen Laforet. Nada).

NARRADOR PERSONAJE SECUNDARIO. El narrador es un testigo que ha asistido al desarrollo de los hechos.

   “Hace muchos años tuve un amigo que se llamaba Jim, y desde entonces nunca he vuelto a ver a un norteamericano más triste. Desesperados he visto muchos. Tristes como Jim, ninguno. Una vez se marchó a Perú, en un viaje que debía durar más de seis meses, pero al cabo de poco tiempo volví a verlo.” (Roberto Bolaño.Jim).

EN 2 ª PERSONA

   El narrador HABLA EN 2ª PERSONA. Crea el efecto de estar contándose la historia a sí mismo o a un yo desdoblado.

   “Piensas que nunca te va a pasar a ti, imposible que te suceda a ti, que eras la única persona del mundo a quien jamás ocurrirán esas cosas, y entonces, una por una, empiezan a pasarte todas, igual  que le sucede a cualquier otro” (Paul Auster. Diario de invierno).

sábado, 15 de julio de 2017

Tipos de diálogo

TIPO DE DIÁLOGO

ESTILO DIRECTO

   En este formato cada línea del diálogo empieza con un guión y las acotaciones se colocan entre guiones también y, cuando hay estas acotaciones, cualquier punto o coma que separe el texto se ha de colocar después del guión que cierra dicha acotación.

-¡Es una lástima! –exclamó la dueña del hotel, sinceramente apenada-. Se va el día antes del baile.
-¿Qué baile?
-En el Hotel de los Duques de Saboya, un verdadero palacio.
-Es una lástima –murmuró Maceira, para contestar algo. (Adolfo Bioy Casares. “Una muñeca rusa”).

         NOTA
   En las novelas y relatos anglosajones, cada intervención de un diálogo ocupa un nuevo párrafo, se escribe en cursiva y se entrecomilla.

   “Mira las telarañas en el ángulo del salón”, dijo Bernard. “Tiene cuentas de agua, gotas blancas de luz”.
   “Las hojas se amontonan alrededor de la ventana, como orejas puntiagudas”, dijo Susan. (Virginia Woolf. Las olas).

ESTILO INDIRECTO

   El diálogo indirecto es aquel en el que el propio narrador introduce en el mismo párrafo lo que dicen los personajes. Esta forma es difícil de escribir, especialmente si hay muchos diálogos, y se corre el riesgo de abusar demasiado de la conjunción “que”.

   “Él dice que esa es la última pieza que va a tocar la orquesta, que ya es hora de quitarse el antifaz. Ella le dice que no, la noche debe terminar sin que él sepa quién es ella, y sin que ella sepa quién es él. Porque nunca más se volverán a ver; ése ha sido un encuentro perfecto de un baile de carnaval y nada más”. (Manuel Puig. El beso de la mujer araña)

DIÁLOGO LIBRE


   No usa comillas, ni guiones, ni se cambia de línea con cada intervención. El diálogo se introduce de forma natural dentro del párrafo, en medio de la narración.

   “¿No te han convocado a una reunión?, estaba preguntando Matías precisamente. Claro que no, respondió César muy airado. A mí tampoco, dijo el otro en voz baja”. (Rosa Montero. Amado amo)



viernes, 14 de julio de 2017

El microrrelato

REGLAS DEL MICRORRELATO

1.      Un microrrelato es una historia mínima (no trivial) contada en unas pocas líneas, no el resumen de una más larga.

2.      No es una simple ocurrencia, sino que plasma la evolución de un personaje, la resolución de un conflicto o un cambio.

3.      El periodo de tiempo que transcurre es pequeño entre el principio y el final de la historia.

4.      Conviene evitar la proliferación de personajes. Con tres sobran.

5.      El microrrelato suele suceder en un solo escenario.

6.      Un microrrelato es un ejercicio de precisión y selección que va a lo esencial y no a lo superfluo desde el título.

7.      La descripción de espacios y personajes no suele ser detallada sino selectiva, impresionista.

8.      Pese a su reducida extensión, tiene un significado muy grande.

9.      Evita la abstracción y los juicios de valor, que sea el lector quien deduzca.

10.   Huir de los tópicos.

¿CUÁL ES MI MITAD?
    
   Nasrudín y un amigo estaban sedientos y se detuvieron en un café a beber algo. Decidieron compartir un vaso de leche.
            -Bebe tu mitad primero -dijo el amigo-, pues aquí tengo sólo un poco de azúcar, lo necesario para uno, y la agregaré a la parte que me corresponde".
-Agrégala ahora -dijo el Mulá- y yo beberé únicamente la mitad.
-No. No hay azúcar más que para medio vaso de leche".
   Nasrudín se dirigió hasta donde se hallaba el dueño del café y regresó con un paquete grande de sal.
-Buenas noticias, amigo -dijo-, beberé el primero como acordamos; y quiero mi leche con sal.

                        (Idries Shah. Las ocurrencias del increíble Mulá Nasrudín)



jueves, 13 de julio de 2017

Estilo directo e indirecto


Indica si en los siguientes textos se utiliza estilo directo o indirecto.

1.
   “Ella contesta que no se asustó. Pero en eso, al retocarse el  pelo suelta la hoja y el viento se la lleva. El muchacho corre y la alcanza, se la devuelve a la chica y le pide disculpas. Ella le dice que no es nada y él se cuenta de que es extranjera por el acento. La chica le cuenta que es una refugiada, estudió bellas artes de Budapest, al estallar la guerra se embarcó para Nueva York. Él le pregunta si extraña la ciudad” (Manuel Puig. El beso de la mujer araña).

2.
   “¿Por qué no?, dijo Héctor. Marina le miró y le contestó: Eso es absurdo. No lo veo tan absurdo, repuso Luis”.

3.
   “El hombre entró en la tienda, saludó al vendedor y le dijo que estaba buscando un vestido para su esposa. El vendedor le preguntó la talla y él sólo dijo que su esposa era un poco gruesa. El vendedor respondió que la talla más grande que había en el almacén era 44. El hombre dijo sí, que tal vez esa era la suya”.

4.     
     “– Veo que se ha roto la vidriera, ¿eh?
     – Sí, señor –dijo éste, muy preocupado con darle el cambio, y sin hacer mucho caso de Valentín.
Valentín, en silencio, añadió una propina considerable. Ante esto, el camarero se puso comunicativo:
     – Sí, señor; una cosa increíble.
     – ¿De verdad? Cuéntenos usted cómo fue –dijo el detective, como sin darle mucha importancia”.

5.
   “Le pregunté al detective si creía que el jardinero era culpable.
      -Es  lo que cree la policía. Lo han detenido esta mañana.
      -¿Tú no?
     -Yo no.
     -¿Qué es lo que no te cuadra?
      -Fue él precisamente quien me contrató. Es mi cliente.
   Sorprendida le confesé que no le veía ningún sentido”.

Estilo directo e indirecto

ESTILO DIRECTO E INDIRECTO

Copia en tu cuaderno las frases siguientes en estilo indirecto. 
1.    Julia afirmó: «Soy buena en matemáticas.»
→Julia afirmó
2.    Nos confirmamon: «El cartero pasó a las nueve.»
→ Nos confirmaron
3.    La profesora contó: «Antes tenía un perro.»
→ La profesora contó
4.    El alcalde declaró: «La ciudad está en shock.»
→El alcalde declaró 
5.    Los niños se han quejado: «No nos gusta la comida.»
→ Los niños se han quejado de 
6.    El jefe les confesó: “El rumor es cierto”
El jefe les confesó
Copia en tu cuaderno las preguntas en estilo indirecto.
1.    La mamá preguntaba todos los días a su hijo: «¿Te has lavado las manos?»
→ La mamá preguntaba todos los días  a su hijo 
2.    El profesor preguntó: «¿Cuándo murió Carlos V?»
→ El profesor preguntó
3.    Verónica preguntó a sus amigos: «¿Por qué lloráis?»
→ Verónica preguntó a sus amigos
4.    Mi hermana me pregunta todos los días: «¿Quieres jugar a las cartas?»
→ Mi hermana me pregunta todos los días 
5.    El revisor preguntó al viajero: «¿En qué estación se baja usted?»
→ El revisor preguntó al viajero 

Copia los siguientes textos con los diálogos en estilo directo.


1.    El presidente anunció que dimitía y se retiraba de la política. Los periodistas preguntaron por qué y el presidente dijo que había perdido el apoyo de los ciudadanos.

2.    Marina dijo que se fijase en su peinado y Gloria manifestó que no veía nada de particular. Marina le explicó que se había teñido de verde.

3.    El bombero preguntó donde había empezado el fuego, a lo que Celia respondió que en la cocina. Su hermana Esperanza añadió que junto al horno.

4.    El capataz nos preguntó cómo lo haríamos. Le contestamos que estábamos estudiándolo, que no se preocupara. Él nos dijo que lo hiciéramos rápido y bien.

5.    Lucía me ha gritado que no vuelva a molestarla. Le he aclarado que nunca lo volveré a hacer, pero ella ha replicado que no me cree.


Tipos de narrador

Indica el tipo de narrador utilizado en los siguientes ejemplos. Razona la respuesta.

1.
   "Este cuaderno es para las cuentas, porque no tiene rayas, que tiene cuadritos, pero no voy a hacer cuentas, va a ser para apuntar la vida, contar por qué he venido aquí, con mi madre. Aquí vivía mi madre desde mucho antes de que yo naciera, y yo no había visto nunca a mi madre, solo ahora la he visto, y el primer día me pareció sucia y fea y cuando me dio un beso puse las manos duras para apartarla, entonces dijo, qué mala hija, pero no lloró como hacen todas, lo decía por decir, ya sabía que ni mala hija ni nada era yo, no era nada".   (Ana María Matute. Cuaderno para cuentas).

2.
   “Por la ventanilla entraba un viento ardiente y seco, mezclado con el pito de la locomotora y el estrépito de los viejos vagones. La mujer enrolló la bolsa con el resto de los alimentos y la metió en la cartera. Por un instante, la imagen total del pueblo, en el luminoso martes de agosto, resplandeció en la ventanilla. La niña envolvió las flores en los periódicos empapados, se apartó un poco más de la ventanilla y miró fijamente a su madre. Ella le devolvió una expresión apacible" (Gabriel García Márquez. "La siesta del martes").

3.
   “El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo. Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros” (Gabriel García Márquez. Crónica de una muerte anunciada).

4.
   “Actué como médico en dos barcos sucesivamente y durante seis años hice varios viajes a las Indias Orientales y Occidentales, lo que me permitió aumentar mi fortuna. Pasaba mis horas de ocio leyendo a los mejores autores antiguos y modernos, pues llevaba siempre conmigo muchos libros. Cuando estaba en tierra, estudiaba las costumbres y la índole de la población, y trataba de aprender su idioma, lo que me facilitaba mi buena memoria.” (Jonathan Swift. Los viajes de Gulliver).

5.
   “No es que esperes nada particular de este libro particular. Eres alguien que por principio no espera ya nada de nada. Hay muchos, más jóvenes que tú o menos jóvenes, que vienen a la espera de experiencias extraordinarias; en los libros, las personas, los viajes, los acontecimientos, en lo que el mañana te reserva. Tú no. Tú sabes que lo mejor que cabe esperar es evitar lo peor. Ésta es la conclusión a la que has llegado, tanto en la vida personal como en las cuestiones generales y hasta en las mundiales.” (Ítalo Calvino. Si una noche de invierno un viajero).

6.
   “A mitad del largo zaguán del hotel pensó que debía ser tarde y se apuró a salir a la calle y sacar la motocicleta del rincón donde el portero de al lado le permitía guardarla. En la joyería de la esquina vio que eran las nueve menos diez; llegaría con tiempo sobrado adonde iba. El sol se filtraba entre los altos edificios del centro, y él -porque para sí mismo, para ir pensando, no tenía nombre- montó en la máquina saboreando el paseo. La moto ronroneaba entre sus piernas, y un viento fresco le chicoteaba los pantalones.(Julio Cortázar, “La noche boca arriba”).